Date de alta en la newsletter y te escribiré cuando esté aburrida o tenga algo interesante que contar. O las dos cosas. O si tengo insomnio. O si hay eventos. O si creo una lista nueva de spotify. O si encuentro la forma de salvar el mundo. O si no tengo a nadie con quien ir a un concierto. O si...

Zapisz Zapisz

un poco más mía.

 

Tengo una casa mágica. Tiene un piano, dos cuadros y un piso de arriba donde voy cuando juego al escondite conmigo. En un cuadro pone ‘poesía’; en el otro, ‘por la vida, mi amor, por la vida’. Lo que pasa aquí es en blanco y negro y tiene cientos de luces pequeñitas. Como yo. A veces.
Dejar entrar, dejo entrar poco y casi siempre se tropiezan en la puerta. Todos los días necesito salir y a cada rato estoy deseando volver. No es la casa más ordenada del mundo, pero es en donde mejor suena la música. Las estanterías cada vez están más llenas de libros, ya tengo rincón preferido y los marcos para las fotos están preparados para rellenar. El tendedero siempre anda por medio y no, aquí tampoco me duermo pronto. Siempre hay leche, mermelada, cerveza y propaganda de comida para llevar. El patio es el sitio más verde y con más paz de todo Madrid, y los gatos del barrio se vienen a leer conmigo cada tarde. A veces, hasta me saluda algún vecino.

Lo cierto es que,
por mucho que os cuente,
no os hacéis ni una idea.

Y eso es lo mejor,
porque así es un poco más mía
y un poco menos de todos los demás.

3

No hay comentarios.

¿Qué quieres decir?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *